jueves, agosto 06, 2026

Los ecosistemas: soportes de vida

Alvaro Hernando Cardona González


Mencionamos mucho el término ecosistema, pero seguramente muchos no tienen un concepto preciso del mismo. Así que nos hemos topado con un corto pero preciso artículo de Rowens Cristancho, para el blog de Proaves, del que tomamos lo esencial.

Un ecosistema, es un complejo dinámico que incluye seres vivos como animales, plantas, microorganismos y a los elementos no vivos, como el aire, el agua y el suelo. Todos estos funcionan juntos como una unidad interactiva. Los seres humanos, aunque somos parte de los ecosistemas, y por tanto dependemos de ellos para nuestra propia supervivencia, podemos afectarlos de manera positiva o negativa (es lo que conocemos como impactos ambientales).

Hay varios tipos de ecosistemas, pueden ir desde los muy prístinos como los bosques primarios hasta los modificados como las plantaciones agrícolas. Los ecosistemas pueden variar el tamaño desde pequeños hasta muy vastos, pero siempre funcionan como una unidad. Algunos ejemplos son los humedales, las praderas, los bosques templados, los bosques tropicales o los sistemas agrícolas. De ahí que también se conforman ecosistemas por acciones humanas, y un buen ejemplo de ello son los humedales del oriente de Neiva, que creados en su momento como abrevaderos para el ganado, terminaron impulsando una vegetación importante (biota vegetal) y detrás de ellos se varió la calidad del suelo (microorganismos) adyacente y atrajo animales (biota animal).

Los ecosistemas son cruciales para la humanidad porque proveen los bienes y servicios que necesitamos para mantener la vida. “Por ejemplo: los bosques nos proveen con alimentos, madera, plantas usadas en la medicina natural y también regulan el clima. Los ecosistemas costeros como los manglares proveen de fuentes de alimento y una defensa natural contra los fenómenos climáticos extremos como las inundaciones. Los ríos y lagos nos proveen de agua fresca para beber”.

Si los ecosistemas son tan importantes para el soporte de la vida, incluso la humana, es inexplicable que subestimemos cada vez más cómo protegerlos. Más cuando se ha justificado hasta la saciedad y con todo rigor científico, la importancia de los corredores biológicos.

Por eso, seguimos abogando por una seria política pública de baldíos en favor del ambiente natural, antes que hacer “reforma agraria”, y otra, probablemente más valerosa, sobre protección de áreas protegidas y estratégicas de conservación.

En el blog de Proaves, también se menciona lo siguiente: Todos los atributos que hacen que la vida en la tierra sea posible, son servicios ecosistémicos.

Debemos recordar que cuando mencionamos a los servicios ecosistémicos, se habla hablando de un concepto enfocado en el ser humano; no obstante, los ecosistemas son importantes en sí mismos y su valor no radica en el beneficio que brindan a los seres humanos (su saludo y su sobrevivencia misma); sino también a toda otra forma de vida sobre la Tierra.

Por otra parte, es importante señalar que usualmente se mencionan cinco principales grupos de servicios ecosistémicos:​

a) Servicios de abastecimiento: se refiere a todos estos productos que cosechamos, más o menos, directamente de la naturaleza, por ejemplo: los alimentos que obtenemos de plantas, animales y microorganismos incluyendo algunos como carne,  pescado, maíz, trigo, miel y frutas. También se incluyen la medicina natural, los recursos genéticos y bioquímicos que son importantes para la industria farmacéutica.

b) Servicios de regulación: son los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos ecosistémicos, por ejemplo: la regulación de la calidad del aire y la fertilidad de los suelos, el control de las inundaciones y la polinización de los cultivos.  La regulación del clima a nivel global y local es un servicio regulatorio realmente importante.

c) Servicios de apoyo: proveen la estructura básica para sostener la vida en la tierra, son necesarios para la producción de todos los demás servicios ecosistémicos. La creación de nueva materia viviente, el oxígeno producido en la fotosíntesis y el reciclaje de nutrientes en el suelo, son algunos ejemplos de este tipo de servicios.



d) Servicios de abastecimiento: se refiere a todos estos productos que cosechamos, más o menos, directamente de la naturaleza, por ejemplo: los alimentos que obtenemos de plantas, animales y microorganismos incluyendo algunos como carne, pescado, maíz, trigo, miel y frutas. También se incluyen la medicina natural, los recursos genéticos y bioquímicos que son importantes para la industria farmacéutica.

e) Servicios de regulación: son los beneficios obtenidos de la regulación de los procesos ecosistémicos, por ejemplo: la regulación de la calidad del aire y la fertilidad de los suelos, el control de las inundaciones y la polinización de los cultivos.  La regulación del clima a nivel global y local es un servicio regulatorio realmente importante.

Las políticas públicas, por esto y más entonces deben estar desprovistas de cualquier asomo de hipocresía. La vida humana y digna, justifica la protección ambiental.



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